COMO HE DISFRUTADO FOLLÁNDOTE
Este es un correo electrónico, que un chico con el que se acostaba mi mujer, envió. En el describe lo que le más le gustaba cuando follaban.
Entonces, ¿qué me excitó?
Diría que besándote y tocándote lentamente, acariciando tu cuerpo, tus pechos en realidad fueron un gran cambio para mí.
Besas tan dulce y suavemente y luego realizas una acción tan profunda de la lengua que me ponía duro en un instante. Realmente eres una buena besadora. Tienes una hermosa sonrisa y una boca con la que besas que es una delicia. Tu cabello largo y oscuro era muy atractivo para mí.
Tus tetas son perfectas. Su tamaño es justo, el adecuado, ni grandes ni pequeñas. Y luego están tus pezones. Primero se fue mi vista a ellos, después se fueron mis manos, enseguida mis dedos notaron como se endurecían, y enseguida se fue mi boca. Me entró como un ansia de comérmelos, quizás era como un ansia de tenerlos para mí solo, de que no fueran de nadie más. Pero no me los comí, los chupé suavemente y los mordisqueé también suavemente.
Ahora tu coño. Qué puedo decir. Era hermoso de mirar. Rosado, suave, con un gran olor y sabor, afeitado, con un lindo clítoris. No me cansé de mirarlo. Tienes un coño increíble ... uno que necesita ser llenado una y otra vez.
Lo que me gustó fue mirarte el coño cuando entraba mi polla. Observaba cómo se separaban esos labios y como mi polla entraba poco a poco. Y una vez dentro, una vez bien metida, era el cielo. Estabas muy caliente por dentro y muy húmeda. Siempre admiré como aprietas y cómo me hacías correr. Me gustaba ver mi gran polla entrar en ti, meterla despacio hasta llegar a enterrarla hasta mis bolas. Quería que cada centímetro de tu coño se llenara con mi polla. Me retiraba para ver tus jugos en mi polla y luego volvía a por más.
Lo que yo disfruté también es el perrito. Mi favorito. El único inconveniente es que no puedo ver tu linda cara mientras te la estoy metiendo. Pude besarte inclinándome mucho más. Lo que disfruté fue ver tu cuerpo caliente, cintura delgada, piel suave y blanca, y tu trasero de nalgas redondas frente a mí... y sentir tu caliente coño.
Ver mi polla entrar a lo perrito es indescriptible. La veo entrar en un coño caliente y húmedo y la vuelvo a ver salir brillando con jugos cremosos, toda brillante y resbaladiza. La sensación es tan gustosa que no puedo durar mucho más. Siento que el semen se acumula dentro de mí. Mis huevos se endurecen y mi polla está súper dura. Siento la explosión de mi semen saliendo de mí en oleadas, y necesito meterme en tu raja tan profundamente como puedo. Un instinto animal primitivo me impulsa a enterrar mi polla tan profundamente en tu interior que desearía que mis huevos también pudieran entrar allí. Disfruto dejando allí dentro cada gota de semen.
Me encanta ver tu coño lleno con mi leche y me encanta mirar cuando la saco y ver como poco a poco esa leche va saliendo. Me encanta ver eso.
Y yo me pregunto ¿qué era lo que no le gustaba de mi mujer?






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