domingo, 1 de marzo de 2026

 

PALABRAS BRUSCAS Y HUMILLANTES

        Algunas veces mi marido busca a alguno de mis amantes. Mira en nuestra página habitual de Internet y escribe a aquellos que cree que me interesarían.

Encontró a un chico que vive cerca de nosotros. Cuando mi marido contactó con él enseguida le dijo que le gustaba verme tener relaciones sexuales con otro hombre, cosa que él aceptó. Es una de las personas que mi esposo y yo vemos juntos, pues hay otros a los que veo a solas.

Una de las cosas que me gustan de este estilo de vida son las variantes que hay. La verdad es que salgo más veces sola con otros hombres, pero me gusta mucho follar con otro mientras mi marido mira.

Y con este chico es lo que hacemos. Cuando salgo con alguien y me voy sola, me siento como una Hotwife. Cuando mi esposo va conmigo y me mira, me siento como una pareja. Son experiencias diferentes.

Me gusta que me mire. Me gusta saber que los ojos de mi marido vigilan cada movimiento, tanto mío como del hombre con el que estoy. Me gusta saber que está escuchando cada sonido. Nunca he creído, ni creo, que vaya a dar un espectáculo tipo bronco o pelea. El está allí viéndome hacer algo con lo que disfruto mucho y que de todos modos lo haría, estuviera él o no.


Mi esposo definitivamente lo ve de otra manera. Me dice que lo ignore. El piensa que estoy tan pendiente del sexo que en realidad olvido que estoy casada. Puede que me haya ocurrido una o dos veces en mi vida pero, para mí, es muy difícil que olvide que estoy casada con él y que él es mi marido. Sin embargo, a veces intento ignorarlo solo para hacerle feliz, ya que imagino que en mi lenguaje corporal notará algo.

Mi amante disfruta de todo. Le gusta saber que soy solo para él, a pesar de que mi esposo está allí (nunca hemos hecho nada los tres juntos). Tendrá preparado vino y aperitivos para cuando lleguemos. Nos sentamos él y yo juntos en el sofá de la sala de estar, y me mira, hablamos un poquito, nos besamos y acariciamos antes de pasar a la habitación.

Cuando está listo, toma mi mano y nos vamos a la cama. Mi esposo nos sigue, se sienta en un rincón de la habitación y no dice nada. En cuanto comenzamos a tener relaciones sexuales, mi amante habla con mi marido.

Cuando me desnuda mirará a mi marido y le dice que tengo un dulce coño, unas tetas espléndidas o un culo delicioso. Cuando empiezo a acariciarle, él le dirá que soy una buena puta y que estoy muy caliente.

Es cuando empezamos a follar cuando me preocupa que mi amante pueda ir demasiado lejos. Él siempre dice cosas como cuánto le gusta follarme, o qué mojada estoy, o cuánto tiempo ha esperado para que su polla vuelva a mi coño. Pero a veces dice más. Le ha dicho cosas a mi esposo como que me debe gustar más su polla pues he venido hasta su casa para conseguirla.

O le pregunta a mi esposo cómo puede dejar que otro hombre se folle un culo tan delicado. Una vez, cuando se acercaba a correrse, le dijo a mi marido que mi coño se estaba convirtiendo en suyo.

¿Qué hace mi esposo? Saca su polla y se masturba. ¿Hasta donde aguanta? ¿Puede este chico decir algo que le impulse a ser violento?

A él le gusta mucho que yo le diga cosas de este tipo en nuestras conversaciones de almohada o cuando tenemos relaciones sexuales. Pero hubiera pensado que sería muy diferente escuchar a otro hombre decirlo. Sin embargo, no parece importarle. Le excita.

Aquí está este otro tipo diciéndole cosas humillantes relacionadas con su esposa mientras me folla, y mi esposo reacciona luciendo una buena erección.

Le he preguntado al respecto. Y me ha recordado que me prometió que no se molestaría y eso es lo que hace. Después de haber escuchado lo que le han dicho no creí que pudiese cumplirlo, pero ha sido que sí.


No hay comentarios:

  PALABRAS BRUSCAS Y HUMILLANTES           Algunas veces mi marido busca a alguno de mis amantes. Mira en nuestra página habitual de Int...